Poco a poco me doy cuenta de que cada vez escribo menos en el blog. Será que cada vez tengo menos que decir, o menos necesidad de gritar lo que siento.
Mientras aprovecho los pocos momentos que tengo para navegar por aqui me gusta escuchar musica de fondo. Escucho canciones que me traen recuerdos, que me hablan, que se quedan en mi cabeza durante el viaje de vuelta a casa y me voy con buen sabor en los labios, asi lo intento.
Cuando apago el pc y bajo a la calle para la vuelta a casa, respiro profundamente y miro alrededor. Este es el barrio donde crecí. Cuando te vas, si sabes que no volveras, lo miras todo con mucho más detalle y parece que nada te es ya familiar, te sientes solo y perdido, a pesar de caminar por aquellas aceras incluso con ojos cerrados. No es mi caso, puesto que se que volveré, pero siempre tengo la sensación de que todo aquello ya no es mi casa, que todo existe pero sólo en mi memoria, son recuerdos que morirán cuando yo muera.
Al llegar a casa, cincuenta kilometros despues de viaje, respiro y me siento feliz de vivir alli. Soy afortunada por haber podido escoger mi entorno. Aunque busco esquinas, huellas, recuerdos… y aun no los hay, son pensamientos demasiado jovenes para mi hogar.
Aun asi, me sigue gustando volver al caótico Madrid, de vez en cuando, volver a ver miles de anuncios publicitarios, luces, carteles, gente, prisas… de que te vale vivir lejos de todo eso si no recuerdas de donde vienes?
Todo esto me viene a la mente mientras escucho dos grupos que a mi parecer tienen muy buen fondo y me encantan por eso ; Jarabe de palo y Chambao.
Libree, pero a mi manera